martes, agosto 02, 2005

Cuando estoy en Vigo, son muchos los lunes que me acerco al cine Norte. Es el cine más barato de la ciudad y a él llegan películas que no se pueden ver en las multisalas de los centros comerciales.
Fue en uno de esos lunes cuando, sobre la pantalla, apareció una niña llamada María Valverde. Y película y actriz me sedujeron. Meses más tarde aquella niña (entonces ya más bien chica) subía a recoger el Goya a la mejor actriz revelación por "La flaqueza del bolchevique", y me dije: "lo sabía". Aquel lunes, María Valverde había hipnotizado a toda la sala del cine Norte de Vigo. Y ahora volvía a hipnotizar a todos, desde una sala de actos convertida en plató de televisión.
Pues bien. Si entonces sentí admiración hacia ella, desde esta mañana me da un poco de envidia de ésa que llaman "cochina". No por su desparpajo, su madurez al actuar, su poder de seducción hacia la cámara o su delicada belleza. Nada de eso.
Esta mañana me han dicho que María Valverde va a formar parte del elenco de la próxima película de Julio Medem. Y eso, si no duele, por lo menos da picores en la barriga.
¿Que no?