Estaba en Praga y decidí crear un blog. Un diario que me acompañase durante aquellos meses. Un espacio que me mantuviese más cerca de aquéllos a los que entonces tenía tan lejos. Un lugar donde cumplir uno de los muchos sueños de mi infancia: contar historias y que alguien las leyese.
Un blog. Eso que sonaba tan raro y que, tal vez, seguiría conmigo cuando volviese a casa. Lo único que necesitaba era una fuente de historias que contar, y que esa fuente no se cerrase. ¡Ah, sí, y un título para abrirla!
Encontré la fuente dentro de mi recuerdo y mi presente y la he mantenido abierta durante todo este tiempo. Aquel día llevaba puestas unas medias a rayas rojas, verdes y marrones.
Sin embargo, hace una semana sentí la necesidad de taponarla. Fantaseé con la idea de escribir una nota de despedida y cerrar este espacio. Pero finalmente pensé que era una decisión precipitada, así que me tomé unos días para pensarlo.
Pero no ha sido suficiente. Necesito callar durante un tiempo. Pasar de puntillas por la blogosfera, para no hacer mucho ruido; veros a todos desde un rinconcito, saludar levemente y volver al silencio.
Es sólo una despedida temporal. Quizá sólo unos días, pero no quiero poner una fecha de regreso. No me atrevo a adivinarla.
Si pudiese resumir en una palabra todo lo que me queda por deciros, ésa sería "GRACIAS". Así, bien alto, como suenan las mayúsculas cuando se escriben con mayúsculas. Por haber estado ahí desde el principio, y por tantas, tantas cosas buenas que me habéis hecho sentir y que nadie me podrá quitar nunca.
Hasta muy pronto...
...y si alguna vez os cruzáis con una niña que camina con sus medias a rayas, no dudéis en preguntarle si su nombre tiene dos letras.
Un blog. Eso que sonaba tan raro y que, tal vez, seguiría conmigo cuando volviese a casa. Lo único que necesitaba era una fuente de historias que contar, y que esa fuente no se cerrase. ¡Ah, sí, y un título para abrirla!
Encontré la fuente dentro de mi recuerdo y mi presente y la he mantenido abierta durante todo este tiempo. Aquel día llevaba puestas unas medias a rayas rojas, verdes y marrones.
Sin embargo, hace una semana sentí la necesidad de taponarla. Fantaseé con la idea de escribir una nota de despedida y cerrar este espacio. Pero finalmente pensé que era una decisión precipitada, así que me tomé unos días para pensarlo.
Pero no ha sido suficiente. Necesito callar durante un tiempo. Pasar de puntillas por la blogosfera, para no hacer mucho ruido; veros a todos desde un rinconcito, saludar levemente y volver al silencio.
Es sólo una despedida temporal. Quizá sólo unos días, pero no quiero poner una fecha de regreso. No me atrevo a adivinarla.
Si pudiese resumir en una palabra todo lo que me queda por deciros, ésa sería "GRACIAS". Así, bien alto, como suenan las mayúsculas cuando se escriben con mayúsculas. Por haber estado ahí desde el principio, y por tantas, tantas cosas buenas que me habéis hecho sentir y que nadie me podrá quitar nunca.
Hasta muy pronto...
...y si alguna vez os cruzáis con una niña que camina con sus medias a rayas, no dudéis en preguntarle si su nombre tiene dos letras.



